Niños y niñas participan durante esta semana en la Escuela de Invierno Juegos y Ciencias de Programación de Videojuegos, una iniciativa que se desarrolla en la Biblioteca de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas y que busca acercar el conocimiento científico y tecnológico a las nuevas generaciones mediante experiencias prácticas y entretenidas.
La actividad permite a los participantes dar sus primeros pasos en el mundo de la programación, aprendiendo conceptos básicos relacionados con el desarrollo de videojuegos a través de herramientas diseñadas para facilitar el aprendizaje.
“Estamos haciendo en este momento el taller de invierno y enseñándoles a los niños y niñas programación. Programación a través del software Construct 3, que tiene un sistema de desarrollo bastante gráfico, en donde pueden aprender un poco de lógica computacional de una forma bastante entretenida y lúdica”, explicó Fernando Sánchez, ingeniero informático y profesor de la escuela.
La iniciativa surge como una forma de generar espacios de encuentro entre la Facultad y niños y niñas interesados en explorar áreas vinculadas a la ciencia y la tecnología desde temprana edad.

“Como Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas estamos desarrollando esta iniciativa porque nos interesa acercarnos a quienes desde muy pequeños quieren conocer más sobre la ciencia y la tecnología”, señaló Valeria Vásquez, periodista de CFM.
A lo largo de la semana, los estudiantes trabajan en la creación de sus propios proyectos, aplicando los conocimientos adquiridos en cada jornada y comprendiendo cómo se construyen los videojuegos que habitualmente utilizan.
El interés por participar también ha estado impulsado por las familias, que ven en esta instancia una oportunidad para que los niños desarrollen nuevas habilidades relacionadas con el pensamiento lógico y creativo.
“A mi hijo siempre le gustaban los videojuegos. Revisando por las redes sociales vimos este aviso y nos pareció súper interesante. Le preguntamos si quería venir y me dijo que sí, encantado”, comentó Carlos Villalobos, apoderado de uno de los participantes.
Para los niños y niñas, la experiencia ha significado un acercamiento práctico al mundo de la programación, permitiéndoles aprender mientras crean sus propios juegos.
“Estamos realizando algunos videojuegos y nos están enseñando de poco a poco cómo hacer todas las cosas para seguir avanzando. Me ha gustado, ha sido muy entretenido”, expresó Florencia, participante de la Escuela de Invierno.
De esta manera, la Escuela de Invierno Juegos y Ciencias de Programación de Videojuegos se convierte en un espacio donde la creatividad y la tecnología se unen para despertar el interés de los más pequeños por el desarrollo de videojuegos y las ciencias de la computación.