Ciencia que llega al territorio: proyecto de la UdeC avanza hacia la transferencia de tecnología para los apicultores

La iniciativa desarrollada por investigadores de la Universidad de Concepción y la Universidad San Sebastián junto a INDAP dio un nuevo paso hacia la transferencia y masificación de una tecnología basada en inteligencia artificial para caracterizar la miel, con el objetivo de que sus beneficios puedan llegar directamente a los productores.

Tras varios años de investigación y desarrollo, el proyecto “Automatización de Certificaciones de Miel basada en IA y Cloud Computing para Visualización de Datos desde el Laboratorio al Consumidor”, liderado por investigadores de la Universidad de Concepción y la Universidad San Sebastián, avanza hacia una nueva etapa marcada por la colaboración institucional y la transferencia tecnológica.

La iniciativa, que busca utilizar herramientas de inteligencia artificial para analizar el contenido polínico de las mieles, identificar su origen botánico y determinar su grado de pureza y autenticidad, sostuvo una nueva reunión de trabajo con representantes de INDAP, instancia en la que se abordaron los avances alcanzados y los primeros lineamientos para avanzar hacia la transferencia de esta tecnología.

El encuentro permitió fortalecer el vínculo entre la investigación desarrollada por las universidades y el trabajo que realiza INDAP directamente con los productores, abriendo una hoja de ruta para continuar avanzando en la implementación de la solución tecnológica.

Un paso hacia la transferencia y masificación

Para Pablo Coelho Caro, director del proyecto e investigador de la Universidad San Sebastián, la reunión permitió proyectar el trabajo hacia una nueva etapa.

“La reunión fue todo un éxito. Pudimos comunicarnos con las autoridades regionales y la Autoridad Nacional de INDAP. Esperamos el apoyo de ellos, todo lo que corresponda a la continuación y a la validación”.

El investigador explicó que uno de los principales desafíos ahora es establecer una hoja de ruta que permita articular tanto los aspectos tecnológicos como la formación de las personas que utilizarán estas herramientas en INDAP.

“Esperamos, de manera generalizada, cumplir esto lo antes posible y continuar el avance de esta tecnología para que llegue al final a las personas que nos están interesando, que son los agricultores, y hacia allá vamos”, señaló.

De esta manera, el proyecto comienza a transitar desde una etapa centrada principalmente en la investigación y validación hacia un proceso de transferencia tecnológica y eventual masificación, buscando que los resultados desarrollados durante estos años puedan convertirse en una herramienta concreta para el sector apícola.

Innovación al servicio de los pequeños productores

Desde INDAP también valoraron positivamente la posibilidad de continuar trabajando junto a las universidades.

La directora de INDAP, Antonella Pecchenino, destacó especialmente el carácter práctico de la iniciativa y su potencial para generar un mayor valor para los productos de los pequeños agricultores.

“Cualquier proyecto de innovación que sea práctico y que vaya en la mejora en el valor de la venta de los productos, especialmente los productores de miel de esta zona sur, es beneficioso para los pequeños agricultores”.

La autoridad agregó que el trabajo conjunto con la Universidad de Concepción representa una oportunidad para fortalecer las acciones que desarrolla el servicio público y manifestó su disposición a continuar colaborando con la iniciativa.

Esta perspectiva resulta especialmente relevante para el proyecto, considerando que uno de sus objetivos es que la caracterización y certificación de las mieles pueda transformarse en una herramienta que permita a los productores diferenciar sus productos, demostrar su origen y respaldar su autenticidad, generando nuevas posibilidades de valorización.

De los resultados a los productores

La directora regional de INDAP Los Lagos, Alicia Muñoz Reyes, destacó que la reunión permitió presentar los avances del trabajo desarrollado junto a agricultores de distintos territorios, incluyendo sectores de Hualaihué y Quinchao.

Según explicó, uno de los aspectos más relevantes es que ya existen resultados que pueden comenzar a ser entregados a los productores que han participado en el proceso.

“Esta reunión ha sido muy fructífera dado que vamos viendo los avances de este proyecto, los resultados que ya se pueden entregar a los productores que han ido trabajando en este proyecto y vamos viendo el horizonte como para seguir trabajando y avanzando para abarcar más productores de la región y lo posible del país”.

La proyección territorial constituye así uno de los principales desafíos de la nueva etapa: avanzar desde experiencias desarrolladas con productores y territorios específicos hacia una aplicación que pueda beneficiar progresivamente a un número mayor de apicultores.

Primeros acuerdos para una nueva etapa

Por su parte, Juan Pablo Staforelli Vivanco, director del proyecto e investigador de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Concepción, calificó la reunión como una instancia productiva para comenzar a ordenar el proceso de transferencia.

“Se conversaron los primeros ordenamientos para el proceso de transferencia de masificación. Todavía es muy temprano, pero los primeros acuerdos de transferencia de la tecnología se iniciaron”.

El investigador destacó además que uno de los resultados importantes del encuentro fue la comprensión de la tecnología por parte de los representantes de INDAP y la buena recepción de la solución desarrollada.

“Hubo una recepción de la tecnología, una comprensión, un buen recibimiento y es una etapa de las que siguen para transferir directamente la tecnología y comenzar procesos de masificación”.

De acuerdo con Staforelli, la primera cobertura territorial considera avanzar desde el Biobío hacia otras zonas, con la perspectiva de que, progresivamente, esta tecnología pueda alcanzar una aplicación de carácter nacional.

Ciencia aplicada con impacto en el sector apícola

El proyecto busca precisamente conectar las capacidades científicas y tecnológicas desarrolladas en la academia con necesidades concretas del sector productivo. La solución contempla herramientas de inteligencia artificial y computación en la nube para apoyar la caracterización de las mieles, generando información sobre su composición, origen botánico, pureza y autenticidad.

La iniciativa cuenta además con la colaboración de INDAP, cuyo vínculo con los apicultores ha permitido acercar el desarrollo tecnológico a las realidades y necesidades de los productores. La expectativa es que esta articulación contribuya a que los resultados de la investigación puedan transformarse en una herramienta de utilidad para el sector.

La nueva reunión marca, de esta manera, un hito en el camino del proyecto: pasar del desarrollo tecnológico a la búsqueda de mecanismos concretos para que ese conocimiento llegue a quienes producen la miel.

El desafío que comienza ahora es avanzar en la transferencia, validación y masificación de la tecnología, fortaleciendo la colaboración entre universidades, instituciones públicas y productores para que la innovación desarrollada pueda traducirse en nuevas oportunidades de valorización y diferenciación para la apicultura chilena.