Dr. Mario Muñoz se incorpora al cuerpo académico del Departamento de Ingeniería Matemática

· Especialista en simulación numérica de ecuaciones diferenciales estocásticas, el investigador aborda el modelamiento de la incerteza en fenómenos complejos y proyecta la consolidación de un grupo de estudio para la formación de nuevos científicos en la disciplina.

Nacido en Chillán y con 33 años, el Dr. Mario Alejandro Muñoz Muñoz desarrolló toda su formación universitaria en la Universidad de Concepción, donde obtuvo el título de Ingeniero Civil Matemático y posteriormente el grado de Doctor en Matemática Aplicada.

Su incorporación como docente e investigador del Departamento de Ingeniería Matemática (DIM) representa el regreso de un profesional formado en la propia Universidad de Concepción, institución a la que estuvo vinculado durante más de una década como estudiante de pregrado y posgrado. A sus nuevas funciones académicas se suma su labor como Encargado de Difusión del DIM.

Una vocación que comenzó en el colegio

Su acercamiento a la disciplina comenzó durante su etapa escolar en un liceo municipal de Chillán, motivado por su interés en la divulgación científica y la orientación de uno de sus profesores.

Mientras cursaba enseñanza media, viajó hasta Concepción para reunirse con el Dr. Mauricio Sepúlveda, académico del DIM que en ese entonces se desempeñaba como jefe de carrera de Ingeniería Civil Matemática.

“Le toqué la puerta y me trató de explicar; aunque no entendí los detalles técnicos en ese momento, vi a una persona humilde, profundamente emocionada por las cosas que hacía. Me gustó ese ambiente y me convencí de que era el lugar donde quería desarrollarme”, cuenta el nuevo docente.

En 2011 ingresó a la Universidad de Concepción y debió enfrentar el desafío que supone pasar desde la matemática escolar al nivel universitario.

“Nos pasó a todos que en el primer año nos dimos un porrazo brutal y comprendimos que la realidad era distinta a la del colegio. Pero la ciencia no avanza por genios inalcanzables, sino por personas comunes y corrientes que trabajan con disciplina. Es como el carpintero que, tras años de práctica, domina el oficio y sabe trabajar la madera con maestría”, explicó el Dr. Muñoz.

Simulación numérica para abordar la incerteza

En el ámbito científico, su trabajo se concentra en la simulación numérica de ecuaciones diferenciales estocásticas, herramientas que permiten modelar procesos en evolución que incorporan distintos grados de aleatoriedad, como la propagación de epidemias, las fluctuaciones financieras o determinados fenómenos asociados a la mecánica de fluidos.

“La matemática tradicional busca dar certezas absolutas, pero en la realidad existen variables no controlables. Las ecuaciones diferenciales estocásticas aceptan que hay incerteza y la incorporan al modelo. Mi respuesta ya no es un número fijo, sino una estimación probabilística más rica y fiel a lo que sucede en la naturaleza”, explica.

Desde esta perspectiva, el académico destaca también una diferencia entre la ingeniería tradicional y la ingeniería matemática, en particular la matemática aplicada, particularmente en la forma de abordar las herramientas necesarias para resolver determinados problemas.

“El ingeniero busca resolver un problema concreto y utiliza herramientas que ya están hechas. El matemático se preocupa de construir, validar y perfeccionar la herramienta misma, garantizando con todo el rigor teórico que la estructura matemática sea sólida e inviolable”, señaló.

El regreso a la Universidad de Concepción

Para el Dr. Muñoz, su incorporación al cuerpo académico del Departamento de Ingeniería Matemática tiene un significado especial, considerando que su relación con la Universidad de Concepción comenzó cuando tenía 18 años.

“Llegué a la universidad a los 18 años y salí con casi 30; pasé por muchas cosas, crecí y maduré aquí. Volver a mi alma máter como docente es maravilloso”, afirmó.

Durante este primer semestre, en el que no tendrá carga académica, uno de sus principales objetivos será comenzar a trabajar en la conformación de un grupo de estudio junto a estudiantes de pregrado y posgrado.

“En matemática uno puede tener muchas ideas estructuradas en la mente, pero llevarlas a cabo requiere resolver detalles muy finos que toman tiempo. Mi gran objetivo ahora es atraer alumnos, y me gustaría también formar un grupo de investigación, enseñarles a leer artículos de vanguardia e integrarlos activamente en la resolución de problemas en el estado del arte de la disciplina”, plantea.

De esta manera, su llegada al DIM no solo representa el retorno a la Universidad de Concepción de uno de sus propios estudiantes, sino también el inicio de una nueva

etapa académica orientada a atraer nuevos alumnos, a la investigación y a la formación de estudiantes.