· Tras un extenso recorrido académico por Perú y Brasil, y el norte de Chile, además de una destacada labor en el Centro de Modelamiento Matemático y la industria energética, el investigador cusqueño inicia una etapa en la que se enfocará a la formación de nuevas generaciones en la UdeC.
Con una sólida trayectoria de posdoctorados, la optimización numérica encuentra un nuevo impulso en las aulas y laboratorios de la Universidad de Concepción. La incorporación de Raúl Tintaya Marcavillaca al cuerpo académico del Departamento de Ingeniería Matemática (DIM) marca el comienzo de un proyecto profesional centrado en aportar valor científico, integrar metodologías contemporáneas a la enseñanza e incentivar el trabajo multidisciplinario.
De los valles del Cusco a las matemáticas puras
La relación de Raúl Tintaya con los números no comenzó en un aula universitaria, sino en su infancia en Cusco, Perú. Mientras los cursos de arte y creatividad representaban un desafío complejo, las matemáticas se le daban de manera natural y fluida.
La influencia familiar también cumplió un rol determinante. Su padre solía proyectar en él la figura de un tío ingeniero, impulsándolo a desafiarse constantemente con acertijos y ejercicios numéricos. “Yo creo que desde niño tuve un poco de talento para los números. En la primaria sentí que destacaba en comparación con otros cursos, y ya en la secundaria participé en varios concursos interescolares donde confirmé que esto me gustaba bastante”, recuerda el docente.
Tras completar su Licenciatura en Matemática Pura en la Universidad Nacional San Antonio Abad del Cusco, ejerció durante cerca de tres años como docente en educación técnica y colegios. Sin embargo, pronto comprendió que su vocación exigía profundizar en contenidos de mayor abstracción y complejidad. Decidido a internacionalizar su carrera, postuló a los exigentes cursos de verano en Brasil, que operan como un riguroso filtro de selección para los programas de posgrado.
El aprendizaje en Brasil y el giro hacia la optimización
El camino hacia el perfeccionamiento requirió persistencia. Tras un primer intento sin el resultado esperado, volvió a postular al año siguiente y logró ser admitido en el programa de magíster en Matemática Aplicada de la Universidad Estadual Paulista (UNESP), en Sao Paulo, donde abordó áreas ligadas al análisis y la teoría de control.
Posteriormente, se trasladó a la Universidad Federal de Santa Catarina, en Florianópolis, ciudad en la que residió casi nueve años y donde realizó su doctorado. Fue en esta etapa donde redirigió sus líneas de investigación hacia la optimización numérica.
El cierre de su ciclo doctoral coincidió con los meses más estrictos de la pandemia de COVID-19 en 2020, defendiendo su tesis de manera remota a fines de ese año. En medio de la incertidumbre global, surgió la oportunidad de colaborar científicamente con un académico de la Universidad de Tarapacá quien es exalumno de Ingeniería Civil Matemática UdeC, el Dr. Felipe Lara, lo que le permitió establecer sus primeros vínculos de investigación con Chile y posteriormente con el Dr. Fabián Flores, académico del DIM.
Redes científicas, ciencia aplicada e industria
Durante casi tres años, Tintaya trabajó de forma remota y colaborativa con investigadores en Arica y Santiago, lo que le abrió las puertas del Centro de Modelamiento Matemático (CMM) de la Universidad de Chile. En el CMM se desempeñó durante dos años y medio como investigador posdoctoral, adjudicándose además un proyecto Fondecyt en Investigación 2026.
Junto a su labor puramente académica, el investigador sumó, durante un año, una valiosa experiencia en el sector privado como investigador asociado en una empresa del rubro energético. “El trabajo estaba relacionado con el desarrollo de modelos matemáticos para la predicción de precios de la energía eléctrica a corto y a largo plazo (short- and long-term electricity Price forecasting)”.
“Fue un aprendizaje muy enriquecedor. Aunque la parte conceptual requería interactuar con economía e ingeniería eléctrica, demostró que los matemáticos debemos ingresar a ese mundo multidisciplinario y generar proyectos destinados a la industria. Hay que formar estudiantes con una base matemática sólida para que también se inserten en esos entornos”, destaca el docente, haciendo hincapié en cómo la intuición ingenieril y el rigor analítico del matemático se complementan.
El compromiso docente en la UdeC y los desafíos de la inteligencia artificial
Atraído por el prestigio del Departamento de Ingeniería Matemática y el dinamismo de su grupo de investigación en optimización, Raúl Tintaya asumió oficialmente como académico en la Universidad de Concepción, iniciando un periodo enfocado en la investigación aplicada y la docencia de pre y posgrado.
Para el docente, la matemática trasciende lo estrictamente laboral: “La matemática es mi vida. Sin ella es complicado desconectarse; creo que vivo 24/7 pensando en algún problema matemático. Está presente en todo el desarrollo actual”.
De cara a sus asignaturas del próximo semestre, proyecta incorporar aplicaciones modernas ligadas al aprendizaje automático y la inteligencia artificial, concebida como una
herramienta pedagógica que ayuda a visualizar modelos geométricos y optimizar tiempos de trabajo, sin descuidar el razonamiento lógico.
“La inteligencia artificial permite realizar en minutos ciertas tareas que antes requerían mucho más tiempo, pero también nos plantea el desafío de no perder la intuición analítica. Convivir con ella implica adaptar nuestras metodologías de enseñanza y evaluación, motivando a los estudiantes a entender el procedimiento detrás de cada resultado”, reflexiona Tintaya.
Con su llegada, el Departamento de Ingeniería Matemática fortalece su cuerpo docente y renueva su compromiso con la excelencia académica, la internacionalización de sus redes y la formación de profesionales capacitados para responder a las exigencias de la ciencia y la tecnología actual.